Crítica: Jake Bugg – Jake Bugg

Algo grave pasa en España cuando un fenómeno como Jake Bugg, número 1 en Reino Unido con su disco de debut en la primera semana, no ha despertado aquí el más mínimo interés, no ya entre el público general (algo a lo que nos hemos acostumbrado desde hace mucho) sino entre blogs y medios especializados, lo cual ya es más grave.

En fin, ignorancia del público patrio aparte, Jake Bugg es con diferencia la mejor noticia musical del año. Ha demostrado que las nuevas generaciones, lejos de limitarse al reggaeton, dubstep comercial o princesas pop tipo Justin Bieber y One Direction, pueden recoger el testigo de las mejores tradiciones con orgullo e imaginación. Jake Bugg es la punta visible del iceberg, pero hay muchos más jovenzuelos dispuestos a dejarnos boquiabiertos en los próximos meses y en los más variados géneros: King Krule, Bondax

Jake Bugg, nacido en Nottingham en 1994, y coetáneo por tanto de Justin Fucking Bieber, aprendió a tocar la guitarra a los 14 años y dice a las claras que no le gusta lo que escuchan la mayoría de jóvenes de su edad. Más bien, lo que escuchaban los jóvenes de su edad en 1964. Sus héroes son los Beatles, Dylan, Paul Weller, Noel Gallagher y todas las figuras respetables de la música que amamos los buenos aficionados. Todos estos nombres tienen que ser reivindicados y actualizados de vez en cuando, y aquí está Jake Bugg para convertir a la religión correcta a una nueva generación.

De hecho, el estilo clásico y depurado de tocar de Bugg ya ha sido un éxito en YouTube, donde encontraréis un alud de covers y tutoriales para aprender a tocar la guitarra como Jake Bugg. ¿Nos apostamos algo a que él aprendió con tutoriales de Jimi Hendrix, George Harrison, Jimmy Page, etc. en YouTube?

Tradición es es el conceptoq ue nos viene a la cabeza al escuchar el debut de Jake Bugg. El chaval muestra una asimilación total de la esencia de las melodías clásicas. Lo que funciona y lo que no. Por eso, nos engancha desde el primer puente del disco, ese en que mete la marcha rápida en ‘Lightning Bolt’ (el tema usado en las Olimpiadas para presentar a Usain Bolt antes de la final de los 100 metros).

Jake repite el «viejo truco» en ‘Two Fingers’ y ‘Taste It’, sus otros dos pelotazos, inmediatos como pocos temas publicados en 2012. Sigue haciendo gala del don de la melodía pegadiza, pero baja un poco luego el ritmo para mostrarnos un lado más íntimo, más Buddy Holly o Donovan (pero que también mira de reojo a Oasis y The Verve); con ello deja claro que puede y piensa hacer algo más que brillantes temas pop y bailables.

Estos temas tardan más en calar, y en su haber ponemos una parte central del disco un poco plana de primeras, pero tras dos o tres escuchas nos quedaremos más sorprendidos aun. Sobre todo al descubrir himnos dignos del primer Dylan, como ‘Note To Self’ o ‘Someplace’, o al ver que incluso se atreve con un primitivo sonido bluegrass.

¿Dónde está el límite de este chico ultra maduro para su edad? ¿Al que vemos hablar con pasmosa sencillez en una entrevista y nos dan ganas de darle un par de euros para que vaya a comprarse chuches?

Sólo el tiempo nos lo dirá, pero en su debut ha dejado ver un arsenal de trucos que van mucho más allá del mero hype o del «mola porque suena antiguo». Me froto las manos ante la posibilidad de que estemos ante un talento como la copa de un pino, capaz de dejar pequeño a otros niños precoces del revival 60s como Miles Kane o el mismo Alex Turner. Y mientras tanto, me deleito con su debut y espero verle pronto en directo (programadores tomen nota, por favor).

Nota bandálica: 8,25

8.5 / 10 stars          
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About Juan González Villa

Antes Señor Lobo. "No empecemos a chuparnos las..." Creador y editor de este cotarro. A mí las quejas.

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