Arctic Monkeys – Discografía

Con Arctic Monkeys siempre tendré una relación especial; aún recuerdo mi viaje de fin de estudios, en plena adolescencia, a Londres escuchando su recién estrenado segundo disco. Por aquellos años empezaba mi pasión por la buena música y desde que una amiga me los recomendara se convirtieron en epicentro de mi incipiente melomanía.

Me gustaba el desparpajo de sus letras, los ritmos frescos, pero sobre todo, me gustaba su presencia. Lejos de esconderse tras gafas de sol y chupas de cuero, Alex, Matt, Jamie y Nick (Andy Nicholson ya había dejado la banda) parecían chicos normales como lo podíamos ser cualquiera de sus fans y eso nos incitaba a dos cosas: identificarlos como abanderados de nuestra adolescencia y querer formar una banda como ellos (la de guerra que di a mis padres hasta que me compraron un bajo). Sin embargo, si nos fijamos ahora en ellos, ofrecen una imagen completamente diferente fruto del cambio sufrido a lo largo de los años (cosa que realmente me enfada). Intentaré mostrarlo lo mejor que pueda.

Whatever people say I am, that’s what I’m not (2005)

arctic monkeys whatever people sayAlgunos medios han criticado fuertemente a los Arctic Monkeys desde sus inicios, dudando de su calidad y promulgando que son el fruto de la obcecación de NME en coronarlos como ejes del britpop del nuevo siglo. Tonterías en mi opinión; buenos son un rato.

Pero si hay algo que se les debe reconocer a los de Sheffield es el meter miedo a las grandes discográficas, durante la época anterior a su fichaje por Domino Records y posterior debut; pues, a través de Internet y con una simple maqueta autoproducida, conseguieron llenar las salas de todas las ciudades inglesas, incluida Londres, y tener más aceptación como teloneros que las propias bandas a las que teloneaban. Demostraron que Internet funciona como trampolín a la fama evitando el perverso filtro de las discográficas, ayudando a formar un camino que cientos de bandas han imitado posteriormente.

Tras por Domino (era la que más se ajustaba a sus ideales) editaron el que para mí es su mejor disco. Grabaron una canción por día (lo que habla de su capacidad y seguridad) y en pocas semanas tenían listo el que iba a ser el disco más vendido por una banda en Reino Unido, logrando vender 360.000 copias en su primera semana.

Tal recibimiento encuentra su explicación cuando le das al play y dejas que sus trece temas te dejen con la boca abierta mientras saltas por toda la habitación.
El disco lo abre ‘The View From The Afternoon’, que ejemplifica a la perfección la esencia del álbum: rock sin pausa muy cercano al garage de grupos como The Vines (Turner siempre se declaró admirador de Craig Nicholls). Distorsiones, ritmos pegadizos que se extienden por todo el LP destacando canciones como ‘I Bet You Look Good On The Dancefloor’ (posiblemente su canción más famosa), ‘Dancing Shoes’, ‘Still Take You Home’, ‘When The Sun Goes Down’ (otro de sus mayores logros).

Ninguna canción sobra, tampoco sus temas menos conocidos como ‘Riot Van’ o ‘Red Light Indicates Doors Are Secured’. Además, ‘A Certain Romance’, cierra con broche de oro un debut digno de alabar. Mención aparte merece la que siempre será mi canción favorita de la banda: ‘Mardy Bum’. Es simplemente perfecta y jamás entenderé por qué la desecharon durante tanto tiempo en sus futuras giras. Menos mal que ha vuelto a sus setlists por la puerta grande, con orquesta y todo.

Nota bandálica: 9,5

Escúchalo en Spotify.

Favourite worst nightmare (2007)

arctic monkeys Favourite Worst Nightmare

El segundo disco de los Arctic Monkeys se grabó tan solo año y medio después de su debut, lo que volvió a dar otra oportunidad a sus críticos, que intuyeron afán de aprovechar su buen momento para hacer más dinero. Tonterías otra vez. Si bien es cierto que musicalmente se trata de un disco bastante similar a su predecesor, en ningún momento resulta redundante, aburrido o pesado; sino todo lo contrario, se erige como un digno sucesor de su maravilloso debut, que actuó como puente entre su sonido inicial y lo que se avecinaba en el futuro.

Además, nos regaló varios de sus temas más logrados, como ‘Brianstorm’, en el que vuelven a hacer gala de su capacidad para crear canciones arrolladoras; ‘Teddy Picker’ que, sin ser una obra maestra, se coló desde un principio entre las preferidas de sus seguidores, y ‘Fluorescent Adolescent’, que simplemente es perfecta. Por lo demás, destacar la calidad de ‘Do Me A Favour’. Si echamos un vistazo a sus setlists, es el disco más olvidado en sus apariciones en directo.

Nota bandálica: 8

Escuchar en Spotify.

Humbug (2009)

arctic monkeys humbug cover portadaMucho cambiaron los Arctic Monkeys desde 2007 hasta 2009, año en que se editó Humbug. Largas giras mundiales, nuevas compañías, madurez y proyectos paralelos influyeron considerablemente en el estilo compositivo de Alex Turner. Nada quedaba ya del jovenzuelo con acné que agotaba entradas allá por donde pisaba casi sin creérselo; había sido sustituido por un melenudo embutido en una chupa de cuero (ya fuese enero o estuviese en Benicássim a 30 grados) que, estático, soltaba su show (impresionante, por cierto) y se marchaba sin dar muchas explicaciones, dejando el escenario mientras el resto de la banda terminaba ‘505’.

Centrándonos en lo musical, son muchos los cambios que aparecen en Humbug, aunque desde su debut, algo ya se iba gestando. La oscuridad que podemos apreciar sucintamente en ‘Perhaps Vampires Is A Bit Strong But..’. o en ‘If You Were There, Beware’, toma completamente el control. Además, la voz de Turner suena hasta tenebrosa (‘My Propeller’). Los teclados, instrumento rara vez usado por la banda, se convierte en una constante que busca potenciar el oscurantismo (‘Pretty Visitors’) que envuelve todo el LP.

No me quiero olvidar de la influencia del maravilloso proyecto paralelo de Alex Turner con Miles Kane, The Last Shadow Puppets. Quizás no se aprecie si sólo escuchamos el álbum, pero si rebuscamos entre las canciones excluidas del mismo, nos encontramos con ‘Gas Dance’, Sequels, Hang The cyst’ o ‘Two Hearts In Two Weeks’, que podrían encajar perfectamente en él.

Por último, la co-producción de Josh Homme también dejó su huella en todas y cada una de las canciones. No obstante, entre tanta oscuridad, me gustaría destacar ese faro de luz que es ‘Cornerstone’, no tanto por la letra sino por el sonido, que supone un puente hacia el rock pop de Suck It And See. Por lo demás, destacar ‘Crying Lightning’, que se ha convertido en una de sus canciones (casi) intocables y ‘Dance Little Liar’, comienzo brutal para los conciertos de la gira promocional, que representa a la perfección el nuevo sonido de los monos árticos, así como muestra de su capacidad compositiva. Por lo demás, me parece su disco más aburrido y soso, aunque encantó a la mayor parte de la crítica.

Nota bandálica: 7

Humbug en Spotify.

Suck it and see (2011)

arctic monkeys suck it and seeDespués de su disco debut, Suck It And See es mi disco favorito de Arctic Monkeys. En él, despliegan un estilo aún fuertemente influido por Humbug, pero con un sonido más íntimo y luminoso. Los dos primeros adelantos (‘Brick by Brick’ y ‘Don’t Sit Down ‘cause I’ve Moved Your Chair’) parecían continuar con el sonido de su anterior LP (sobre todo la segunda). Pero cuando se presentó el disco al completo, descubrimos que el ritmo era mucho más lento que en sus anteriores trabajos y el sonido acariciaba una mezcla entre el rock y el pop de lo más suculenta.

En definitiva, Alex Turner se hacía mayor, cantaba al amor y firmaba uno de los discos más interesantes del 2011. Según confirmó él mismo, había compuesto todas las canciones de forma diferente a como estaba acostumbrado y eso se aprecia en todo el disco, que tiene un sonido más íntimo. Mención aparte merecen las letras; una de las principales virtudes del músico inglés. Merece la pena escuchar minuciosamente ‘She’s Thunderstorms’ o ‘Suck It And See’, por mencionar alguna, pero todas están realmente inspiradas. En general, se trata de un gran disco, que hace gala de la capacidad del ecléctico Alex Turner como figura grande del rock contemporáneo y abre un posible camino sobre los derroteros del rock en esta década.

Nota bandálica: 9

Escúchalo en Spotify.

AM (2013)

Y ahora ¿qué? Pues, cualquier cosa. Adoptando un estilo muy vintage (tan de moda hoy en día) Alex Turner sigue con su ya famoso tupé a cuestas (y las tonterías que ello conlleva) y se ha abonado a las americanas (y al estilo en general) de los años cincuenta y sesenta (miedo). Hablando de lo que realmente importa, el primer adelanto de su próximo disco, AM, se llama ‘Do I Wanna Know?‘ y suena contundente a más no poder, apreciándose una vuelta a la oscuridad de Humbug, aunque con un sonido más rockero. A ver con qué nos sorprenden los de Sheffield esta vez.

Actualizado: lee ya nuestra crítica de AM de Arctic Monkeys.

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