Hablemos del Neox Rocks.

Pongámonos en situación: El Neox Rocks, ese festival que el año consiguió traer a España a una de las mayores bandas con capacidad de arrastrar al público juvenil como fueron los Thirty Second to Mars, la banda del Jóker Jared Leto.


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Para esta edición el festival ha dado un giro de 180º en cuanto a su programa musical, conformando un cartel formado casi íntegramente por bandas nacionales, con Izal o Lori Meyers como referentes de cada una de las jornadas. A su vez, también ha contado con nombres muy relevantes dentro del panorama nacional como Xoel López, Miss Caffeina, Second, Nacho Vegas, Neuman, La Habitación Roja, Cycle… junto con otros que, a pesar de no contar con un número tan elevado de seguidores, cada vez están consiguiendo más gracias a su música como Full, Viva Suecia, Embusteros, Varry Brava, Modelo de Respuesta Polar… En resumen, cartel con muchas perlas musicales nacionales e internacionales gracias a los Royal Concept.

He de decir que sólo estuve el primer día, el viernes 23. El cual, en mi opinión, tenía un cartel que me pareció un total acierto. Ni un grupo evitable desde Izal hasta nuestros amigos los Indiescabreados.

Comienzo hablando de los horarios, las cinco de la tarde en un descampado que parecía un solarium, no es la mejor hora para ver a grupos como Viva Suecia o Modelo de Respuesta Polar, en eso estaremos todos de acuerdo. Sin embargo, puedo entender que es muy complicado componer un horario para una jornada en el que se incluyan 15 bandas o djs.

A las cuatro y media me subí a uno de los primeros buses que se pusieron a disposición de los asistentes al festival desde Legazpi. A la disposición de un euro por cada viaje, claro. Tras un rato de viaje en el bus y llegar al Polígono de los Gavilanes en Getafe, con el sol y calor propios de las cinco de la tarde, era turno de ponerse la famosa pulsera cashless y entrar al recinto.

Una vez ya dentro, con la pulsera puesta (era la primera vez que usaba una de este tipo), había que ver el recinto por dentro… Personalmente, no me disgustó la distribución de los tres escenarios. Eso sí, para futuras ediciones, si quieren evitar tener que usar ambulancias por insolaciones o quemaduras, deberían considerar poner más zonas de sombra, bastantes más. Para hacerse una idea, en el escenario dos sólo había sombra en un lado de la carpa de los técnicos de sonido e iluminación y un pequeño trozo en una lona publicitaria situada a una distancia considerable del escenario. En el escenario 1 sólo se podía encontrar junto a las barras y en el escenario 3, sinceramente, era toda una utopía.

A pesar de las condiciones climáticas y ante un escaso (pero muy valiente) público, comenzó el festival. Modelo de Respuesta Polar y Viva Suecia justificaron por qué son dos grupos muy a tener en cuenta y que, en una sala, tienen que ser un disfrute total. Conforme iba pasando la tarde y el sol iba causando menos estragos, la afluencia de público fue aumentando durante los conciertos de Varry Brava y Full. De conciertazo en conciertazo y tiro porque me toca. Si el directo de Varry Brava fue una muestra de energía, el de Full no se quedó en menos. De hecho, una de las razones de ir al Neox Rocks fue por verlos. Y más de 300 kilómetros no se recorren porque sí…. Y es que, aquellos que los conocíamos, disfrutamos como verdaderos enanos en un concierto que tuvo de todo. Baile, tranquilidad, sol, sombra… Sinceramente, es uno de los grupos que suelo recomendar y que nunca me deja mal.

Full dando una lección musical
Full

Tras una pausa para descansar de los tres conciertos de la tarde, nunca mejor dicho, era momento de ir a cargar la pulsera y tomar algo. Llega el momento en el que el dolor provocado en el cuello por las cuatro horas de autobús se convierte en nada en comparación con el dolor que notas en la zona del bolsillo del pantalón cuando ves la lista de precios del festival.

img_2569En el tema bebidas, pues bueno, es verdad que en cualquier sala de conciertos la cerveza ya te cuesta los tres euros, pero la comida no hay por dónde cogerla. Y que te cobren dos euros por un vaso de plástico, pero que se devuelva el importe si se entrega, tampoco me parece una mala iniciativa. No tuve que ir sorteando vasos por el suelo y cada uno elegía si prefería los dos euros o quedárselo como recuerdo. Yo fui de los segundos.

En cuanto a la zona de cargas de pulseras, NO puedes poner 10 puestos para recargar a tantas personas. Y al final pasó lo que tuvo que pasar, colas de bastantes personas y tiempo durante todo el festival, hasta las dos de la mañana aproximadamente. Si se sabe cuánto público va a acudir, forma una estructura y organización correcta, que allí vamos a disfrutar con la música y no a hacer fila.

Y si ya con las bebidas me llevé una sorpresa, mayor fue cuando vi la lista de comidas. Al igual que con las zonas de recarga de pulseras, sólo había unas 10 personas trabajando para todo aquel que tenía que morir al palo y gastar mucho por poco. Lo de las pulseras tiene un pase, pero no puedes hacer lo mismo con algo fundamental (ya que, obviamente, no se podía entrar ni bebida ni comida al recinto…) como es la comida. Tuve que cenar a las dos de la mañana para evitar tener que hacer una hora de cola de espera y, además, a esas horas empezaron revueltas hasta por el ketchup y la mayonesa. No había visto nunca nada parecido. ¿De verdad no podían ir preparados? En fin.

Con todo el enfado acumulado en apenas 10 minutos, gracias a la organización del festival, era hora de volver a disfrutar del escenario 1 con Xoel López. Lo bueno que tienen los grandes músicos es que, aunque el sonido deje mucho que desear, te acaban provocando una amnesia temporal de todos los problemas que te rodean y te absorben con su música. Y ese fue el caso de Xoel.

Xoel López
Xoel López

Todavía sin cenar, ya en primeras filas (sorprendentemente), era hora de Miss Caffeina. El sonido lo es todo y lo saben perfectamente. Completaron un concierto que hizo bailar, disfrutar y cantar. Su disco Detroit en directo es para saborearlo y disfrutarlo canción tras canción, no hay más.

Miss Caffeina
Miss Caffeina

Terminado el concierto, ya con un aumento muy notable de público, se comenzó a acumular en el escenario 1. Era turno de los cabezas de cartel, Izal. Qué se puede decir de ellos que no se haya dicho ya, probablemente el mayor auge de la música nacional de los últimos dos años que consiguen arrastrar a un público muy amplio y totalmente entregado desde la primera canción. Ver un concierto suyo entre una multitud totalmente entregada es una experiencia que se debe vivir. Canción tras canción era coreada como si de un himno se tratase. En resumidas cuentas, el efecto Izal.

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El efecto Izal

Y como tras cualquier efecto, llegaron las consecuencias, que no fueron otras que la estampida de público. Aún así, para los que nos quedamos, todavía quedaba un plato fuerte, Second. A pesar de todo el cansancio acumulado, su directo me encantó y fue inevitable no bailar con su 2502, entre otras… Por increíble que parezca, en un polígono, los Second consiguieron que el público se sintiese en un rincón exquisito.

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Second

Con la suerte de ser uno de los afortunados poseedores de una silla, había que descansar. Y cenar. Me acerqué un rato a ver a nuestros Indiescabreados y, por lo que pude apreciar, fueron otro de los triunfadores de la noche. Haters gonna win.

Ya era hora de irse, pero sin antes llevarse otra sorpresa. El cobro de un euro por parte de la organización para la devolución del dinero de las pulseras. Cuando fui para comprobar cuánto me quedaba, vi a varias personas pedir la hoja de reclamaciones, la cual estaba en euskera. Cuando se hacen las cosas mal…

Una jornada de Neox Rock muy intensa con muchas cosas buenas y otras tantas malas. Respecto a los conciertos, entrada totalmente amortizada (sí, pagada por un servidor) y disfrute musical. ¡Ah! Y una camiseta nueva, la de Full. 🙂

En cuanto a los aspectos que espero que se mejoren para la próxima edición:

  • Más puntos de recarga de la pulsera cashless y, obviamente, quitar la comisión.
  • Más puntos de venta de comida, de mejor calidad y a unos precios más normales. Si hay que morir al palo, se muere, pero no así.
  • Poner mas sombras.
  • Suelo de tierra, parecía el Arenal Sound. Menos mal que no me llevé zapatillas negras…
  • El sonido del escenario 1 podría haber sido bastante mejor.
  • La lanzadera de autobuses podría ser mejor y no un bus cada  más de media hora para volver a Madrid.

Puntuación de los lectores
[Total:5    Promedio:4/5]

About Pablo Lafarga Ostáriz

No vivo de la música, vivo gracias a ella.

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