La soledad de Bravo Fisher!

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Bravo Fisher! inundan Siroco con el downtempo sombrío de su nuevo trabajo, un Solos que debutaba en directo


Guillermo Galguera ha dejado atrás una parte de si mismo. El cambio de sonido que supone Solos, su tercer disco al frente de Bravo Fisher!, viene tras una amarga ruptura sentimental y pretende recomponer los pedazos no solo emocional sino también musicalmente.

El synthpop bailable de su debut queda ya lejos, en otro horizonte de cosas, y la brillantez con que se desenvolvía el electrofunk de El Valle Invisible desaparece ahora para crear entornos profundos, atmósferas opresivas y downtempos post-dubstep que se acercan a Moderat y su forma de entender las nuevas corrientes de deep-house desde el ángulo de una melodía eminentemente pop. Solos orbita en torno al concepto de la soledad, con uno mismo y, lo que es peor, en compañía, y marca un antes y un después.

Por eso teníamos tantas ganas de comprobar como se desenvuelve en directo. La puesta de largo, en la sala Siroco de Madrid, un pequeño templo de electrónica alternativa. La idea, simple y directa: presentar el disco de forma íntegra pero reorganizada para las necesidades del espectáculo y obviando todo lo demás, casi mirando hacia otro lado. Como si Solos fuera el primer álbum de los nuevos Bravo Fisher. Cuando al final se arrancaron con un par de temas de El Valle…, Guillermo bromeaba con el público diciendo que cantaran, que seguramente ellos las recordarían mejor que él. No es para tanto, pero sí resulta toda una declaración de principios: se acabó lo viejo; Solos es lo único que importa. Veremos si se mantiene así el tema en el resto de la gira o si acaba dibujando un show más equilibrado.

Y como Solos es lo relevante, vamos con él. Es un buen disco y está acompañado de un buen directo, correcto aunque algo corto para esta ocasión. Y reforzado por el magnífico sonido de Siroco. ‘Luz negra’ muestra de inicio las cartas principales: la programación electrónica profunda, los sonidos aspirados, los goteos sintéticos y los coros loopeados, todo con el sello Moderat y a veces dejando ecos tropicales, como en ‘Soñamos’. ‘Alas’ pierde un poco de fuerza respecto al estudio pero sigue manteniendo una fuerza sombría especial y empieza a aportar las baterías secantes del nuevo vaporwave que puede recordar a Flume o FKA Twigs. Su influencia está clarísima en ‘Frío’.

Uno de los grandes momentos viene de la mano de ‘Brillar’, que se va elevando envuelta en una épica opresiva que bebe de Hudson Mohawke. También con ‘Ruido’, que va desde Supersubmarina hasta un house cercano al EDM. Con ‘Despídeme’, que a servidor le lleva, no sé por qué, a la parte electro de Fuel Fandango, se marchan para acometer el ya mencionado bis basado en El Valle Invisible (‘Corriendo A Ciegas’ y ‘Miradas’; ya podrían haber sido ‘Sanseacabó’ y ‘Floridablanca’). Para el final definitivo dejan ‘Solos’, el tema titular del nuevo trabajo y el que más que ver tiene con Jamie xx. Las palmas le dan mucho gusto y el pulso creciente pero siempre en tensión le conceden la condición de final por todo lo alto. Qué pena que no durara todo un buen rato más.

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About Diego Rubio Méndez

Soliloquísimo. Bowie se me apareció en sueños y no me dijo nada, pero supe que la música iba a ser el camino de mi vida.

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