TOP 10. Las mejores canciones de Muse

Muse estarán en el Palacio de los Deportes de Madrid los próximos 5 y 6 de mayo

Muse volverán a llenar los estadios de todo el mundo durante los próximos meses, además de presentarse de nuevo en algunos festivales, una circunstancia relativamente anormal en la banda de Teinmought y que caracterizó la primera manga de conciertos del Drones Tour en el que se encuentran inmersos actualmente. En España, los volveremos a disfrutar, después del exitazo que supuso su actuación del año pasado encabezando el BBK Live, en el Festival Internacional de Benicàssim, pero sobre todo en el Palacio de los Deportes de Madrid los próximos 5 y 6 de mayo, donde se encontrarán, de nuevo, con un llenazo absoluto. Una oportunidad más para demostrar que en estos escenarios Muse se encuentran en su hábitat natural, entre la grandilocuencia y el enorme despliegue técnico y artístico. Escenario central, torres de luz, drones sobrevolando los pabellones (aunque aquí siga habiendo alguna pequeña falla: una de las máquinas voladoras se precipitó sobre el público del O2 Arena londinense el pasado 14 de abril)… todo para que los de Matt Bellamy brillen como saben, demostrando que son, probablemente, la mayor banda de rock de estadios desde que cogieran el testigo a U2 -y con permiso de Coldplay o de los Foo-.

El Drones Tour devolverá a Muse a los estadios, su hábitat natural

Para la ocasión, recuperamos los 10 mejores temas de su discografía. No hay nada de Drones (que es un buen disco; aquí nuestra crítica) aunque sus cortes vayan a configurar el grueso de los conciertos, pero, de lo que hay, sonarán varias seguro. Así que habrá que ir abriendo boca. Plug in, baby.

10. Madness

Muse sorprendieron a propios y ajenos en 2012 con un disco bastante vanguardista -y alocado también, vamos a decirlo- que vestía su rock de elementos electrónicos y refería a estilos tan distantes como el progressive y el dubstep. Cambiaron incluso la instrumentación básica y agregaron a sus guitarras y bajos unas pantallas de luz de tecnología MiDi que conseguían un sonido diluido, mercúrico. La línea de bajo de ‘Madness’ se comporta así como un líquido no newtoniano: es un sólido al golpe de efecto y un pantano cuando la melodía fluye por ella con la tranquilidad de una balada. Al final, épica desatada al estilo de U2, una letra desgarradora de las que da gusto cantar a pleno pulmón y un juego de voces y falsetes que da escalofríos. Temazo incontestable con un magnífico solo que en directo es atacado por Bellamy con la maestría de uno de los mejores guitarristas de la actualidad. Si no te gusta The 2nd Law, si lo consideraste una traición, replantéatelo. Porque contiene algunas de las mejores canciones realizadas por los ingleses.


9. Showbiz

Del olvidadísimo debut de Muse, un disco maravilloso y genial en el que el trío británico se comporta como un animal enrrabietado y construye su rock sobre las influencias más alternativas y de una forma sencilla y cruda. ‘Showbiz’ es pura oscuridad, una canción trémula y palpitante que podría haber constituido la cabecera de un Walking Dead y que se asienta en una magnífica prestidigitación rítmica.


8. Undisclosed Desires

Desde su casa-estudio del lago de Como parió Matt Bellamy este downtempo sincopado de inspiración R&B y tan cercano al Bowie de ‘Ashes To Ashes’, a Depeche Mode y a Timbaland. La sección de cuerda a base de pizzicatos, la línea de bajo slapeada, la ausencia de guitarras o pianos, la programación electrónica de la pista de batería… todo suma para hacer de este uno de los temas más especiales de la discografía de Muse y la mejor baza de The Resistance, un disco más bien irregular en conjunto. La letra, una de las más personales de Bellamy, habla sobre su relación con la actriz Kate Hudson.


7. Hysteria

Basta de Muse melódicos. Esta es una banda de rock, agresiva, contundente y técnicamente envidiable. ‘Hysteria’ se enciende con un riff de bajo continuo y estalla en un solo estridente y afilado que aplasta desde el segundo 1. Sí, pocas líneas de bajo excitan tanto como la que recorre este tema de principio a fin. Un taladro.


6. Starlight

Con este tema, Muse dieron un paso hacia adelante. Hacia delante y hacia atrás, según se mire. Este es, quizás, el punto de inflexión más importante de la carrera de los británicos. Después de este sencillo de Black Holes And Revelations alcanzaron difusión masiva en las radios de todo el mundo y llegaron a la corriente principal de la cultura globalizada. Se convirtieron en una banda con millones de fans, con adolescentes suspirantes haciendo colas eternas para disfrutar de sus conciertos e índices de ventas millonarios. El tema lo vale. Lleva inscritos todos sus sellos de identidad, desde el bajo distorsionado hasta el delicado riff de piano, y explota tanto la calidez vocal y melódica como la agresividad rockera y la épica de la progresividad. Además, un beat de batería aplaudible en directo y que, cuentan las malas lenguas, forma la palabra ‘TITS’ en código morse.


5. Feeling Good

Muchos dirán que por qué incluir en una lista tan limitada (Muse tienen bastantes más de 10 temas buenos) una versión. El que no la quiera, que incluya aquí ‘Map Of The Problematique’. Pero es que ‘Feeling Good’ es otro nivel. Un cover del intemporal éxito de Nina Simone que, además, ha sido versionado tropecientas veces. Nunca mejor que entonces. Las notas de piano llueven sobre la canción y el falsete de Bellamy alcanza uno de sus momentos más álgidos, desatándose en un final en el que su voz se convierte en un ciclón irregular que juega sobre la pulsión de un ritmo excepcionalmente marcado. La sección intermedia, que Bellamy canta al megáfono, es una genialidad, pero nos quedamos para ilustrarlo con una pequeña actuación que dieron en los estudios de Prado del Rey para Radio 3 allá por 2001 en la que se pasaron de graciosos -y quizá con las copas-, cambiaron la letra para soltar una retahíla de ‘fucks‘ y dejaron un documento para la historia de la música. Pues sí, Matt debió de quedarse bastante a gusto después de cerrar ‘Feeling Good’. And I’m feeling good.


4. Plug In Baby

Muse demuestran en ‘Plug In Baby’ su vocación espacial al encomendarse a esa cantidad de efectos de flanger y a una guitarra distorsionada hasta el delirio. El riff con el que inicia la canción es de los más reconocibles de Muse (y de la década) y les granjeó uno de sus primeros éxitos en las listas británicas. Además, está inspirado en la ‘Tocata y Fuga en re menor’ de Bach, dando una pista de la obsesión de Bellamy con la música clásica, especialmente con la más barroca. Al final, lo que hace a Muse ser superiores es la capacidad para aunar la melodía con la pegada, el pop cantable con el rock más agresivo.


3. Time Is Runnig Out

Un tema reptil y seductor, oscilante desde el fondo gracias a la línea de bajo robotizada y a la sutileza de los toques de piano y que sube hacia el estribillo resguardado por una guitarra que ya no lo abandona. Un mensaje claro: aprovechar el tiempo porque se escapa de las manos. Y máxima efectividad discursiva. Uno de los mejores temas de Muse, una de sus cimas artísticas más importantes y uno de sus primeros éxitos rotundos -alcanzó el número 8 en la lista británica-. Es uno de los que mejor ilustra, además, el gusto de Bellamy por la progresividad, por el siempre hacia arriba. El vídeo, con una suerte de G8 sumido en una orgía, también es mítico; y el tema, infalible en directo.


2. Knights Of Cydonia

El ‘Bohemian Rhapsody’ de Muse, una epopeya de varios capítulos musicales que cierra siempre sus conciertos, que se ha convertido en todo un clásico contemporáneo y que colinda con la épica western de Ennio Morricone, pero que, además, se configura como una experiencia audiovisual en la que cada elemento consigue referir sonoramente a lo que pretende: el bajo galopante recuerda a los caballeros y la guitarra flangeada lo hace a la región marciana de Cydonia. La letra es una llamada a la acción en la que Bellamy exorciza sus obsesiones con el control poblacional, los medios de comunicación, el espacio y su conquista… En directo, Wolstenholme realiza una obertura con el ‘Man With A Harmonica’ de la eterna Sucedió una vez en el Oeste, Bellamy se excede en los falsetes y Dom termina dándolo todo en una outro basada en ‘Space Dementia’. Brutal.


1. New Born

La mejor canción de Muse, la que abre el mejor álbum de los ingleses, Origin Of Symmetry. Y lo abre con una nana de piano sobre la que se van adheriendo elementos: primero otra línea de piano más alta y el bajo, gordo y saturado; luego la voz de Matt, casi susurrada al estilo de Jeff Buckley, empapada de falsetes; finalmente la batería, sutil, que anticipa la explosión. Cuando esta llega con un riff de guitarra sucísimo ya no hay vuelta atrás y el tema gana en revoluciones, se desmelena y alcanza el delirio a través de un Bellamy que descarga mientras canta un aluvión de notas agudas envueltas en la caricia de un sintetizador siempre incendiado. La complejidad de ‘New Born’, su mensaje y su recorrido arrollador les hicieron ganarse el favor de una crítica que poco a poco les ha ido abandonando pero que reconoce en ellos una de las primeras revoluciones de la primera década del nuevo milenio. Un nuevo bebé, destinado a poner un ladrillo más a ese camino de baldosas amarillas que define la historia de la música moderna. El mundo asistió con ‘New Born’ al nacimiento de Muse. Al nacimiento de un gigante llamado a aplastar los oídos de toda una generación que ha crecido escuchándoles.


Ya son 20 años. Ya son 20, y los que quedan. Ya no reinan. Pero su reinado no conocerá nunca el final.

 

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About Diego Rubio Méndez

Soliloquísimo. Bowie se me apareció en sueños y no me dijo nada, pero supe que la música iba a ser el camino de mi vida.

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