Crónica: Austra hacia el crepúsculo

‘Future Politics’, el último disco de los canadienses Austra, deslució un concierto que acabó rendido a sus clásicos incontestables


Vaya por delante que Austra saben hacer muy bien lo que hacen, que llevan un show sólido y consistente y que manejan con soltura el sonido gordo y contundente con espacios más oníricos y la suavidad casi clásica de Katie Stelmanis, cuya voz se escuchó prístina durante toda la noche. Vaya por delante de que es curioso como, siendo quizá el disco más acertado en conjunto de su discografía, la puesta en escena de Future Politics lastra el resultado del concierto.

Puede ser una cuestión de inseguridad, o el hecho evidente de que es un álbum más rico en matices y más difícil de trasladar al directo, pero lo que está claro es que los propios Austra asumen el papel; los cuatro primeros temas calcan el orden de los cuatro primeros de Future Politics. Arrancan con ‘We Were Alive’, en la que la banda (Maya Postepski a la batería, Dorian Wolf al moog y al bajo y Ryan Wonsiak al sintetizador) va envolviendo a Katie, al teclado, con un ritmo profundo y una ambientación sintética reposada.

Muy rápido se desquitan de uno de sus mejores temas, ‘Future Politics’, que les coge todavía algo dubitativos y no se expande como debería, y ‘Utopia’, otro hit, desluce bastante sin todos esos arreglos sutilísimos que la recorren. ‘I’m a Monster’, con su oscura densidad, no ayuda a remontar. Al menos hasta que termina de estallar en un impulso muy clubber que deja en maullido a la versión de estudio y que por suerte va a marcar el desarrollo de toda la segunda mitad del concierto.

Pero todavía quedaba un buen rato para eso, y lo siguiente fue una bonita rendición de ‘Forgive Me’ muy en la línea más arty de Future Politics que sin embargo nos hizo echar de menos (mucho) la versión original de la que nos enamoramos en 2013. ‘The Choke’, inmediatamente después, demostró que el problema estaba en el tercer disco, al menos en directo.

Ellos mismos parecían disfrutar más cuando soltaban los arpegios preciosistas de los dos primeros discos, cuando atacaban sus canciones sin complejos rítmicos o cuando se abandonaban al fiestón de los temas de Feel It Break, el que terminó sustentando el espectáculo y sobre el que con más inteligencia han aplicado el acerbo clubber que han ido recogiendo para construir Future Politics. No funcionaron muy bien tampoco ‘Freepower’ y ‘Gaia’, algo mejor esta última; aún así, parecían meramente transicionales.

Y con ‘Home’ llegaron por fin a casa y empezaron a dar pasos hacia delante, a sentirse cada vez más cómodos. Ahora sí, los beats se endurecieron, se empezaron a cruzar latigazos de techno con coletazos de EDM y el sutil piano housero no hizo más que engordar para ofrecer una versión más deep completamente arrebatadora. De lo mejor de la noche; los chicos de Austra, vestidos con pintas retrofuturistas de garito de ambiente, empezaban a parecerse más a Hercules & Love Affair que ha Florence o a ANOHNI, evidenciando las tendencias naturales de un directo más pensado para el baile que para el compromiso intelectual.

Acierto ahora introducir ‘I Love You More Than You Love Yourself’, la que en directo mejor se desenvuelve del nuevo trabajo y la última que va a representarlo (el resto va a convertirse en un bombardeo de sus clásicos de pista), no por su interludio clasicón y desconcertante sino por su inapelable leitmotiv de himno house: «there is nothing in your soul tonight / I only see darkness». Podría sonar en bucle durante horas y seguir deshaciéndose en los oídos con la misma lubricidad.

‘Beat and the Pulse’ marca la transición definitiva al repertorio clásico y al verdadero despiporre, un remolino post disco que acabó transformado en una fiesta post dubstep que se prolonga hacia la oscuridad con ‘The Villain’. Puede que Austra tenga que ver con muchos artistas, pero sobre todo recuerda a Florence Welch en un cierto aura de mistericismo, de embrujo, invocando con florituras barrocas un alma despreocupada y juerguista. Es lo que hacen las cascadas de notas brillantes, que vagan por la atmósfera con la gracilidad de luciérnagas y hadas, que dibujan un bosque encantado en el que sumergirse a lomos del trote recio del bajo.

‘Lose It’ pone fin al set principal con la fiesta en todo lo alto, con la gente coreando los «oh-oh-oh» del estribillo y Postepski aporreando la batería encima de un pitch diabólicamente acelerado, casi de big beat. En ‘Habitat’ se permiten una licencia downtempo para desbordar en una pequeña maravilla deep house, ondulante e hipnótica. Lejos queda ya el recuerdo de Future Politics, que se queda sin toda la intensidad que luego demuestran Austra y que parece perfecta para la noche que todavía tienen pendiente en el próximo BBK.

La sensualidad aterciopelada se torna en músculo, en sexualidad, y empieza a sudar en ‘Painful Like’, que muta en la forma de los mejores Hercules & Love Affair encontrando el punto de encuentro perfecto entre el disco, el house y el techno. Que se lo digan a Ryan, sinte, que al principio del concierto pasaba por allí y a estas alturas se mostraba completamente desatado.

Se despiden con un tema que merece mención por ser uno de los primeros coletazos de esta nueva generación de artistas y voces femeninas que defienden el lugar de la mujer y que usan la electrónica como vehículo de expresión política y social. ‘Hurt Me Now’ engloba toda la barroca ominosidad que ahora atesora ANOHNI, ese tormento instrumental de apocalipsis, pero puede representar también a la propia Florence, a Jessy Lanza, a Grimes, a Solange, a Noga Erez, a Glasser, a Coco Rosie, a iamamiwhoami o a Zola Jesus. O a PIXX, que hacía de telonera y que dio un recital de electro pop con aires de dance punk y nos dejó con muchas ganas de debut.

Al final, el ciclo Voces Femeninas de SON Estrella Galicia tiene todo el sentido, darle espacio de expresión a todas esas artistas que están quitándose los tópicos a sacudidas de electricidad.

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About Diego Rubio Méndez

Soliloquísimo. Bowie se me apareció en sueños y no me dijo nada, pero supe que la música iba a ser el camino de mi vida.

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