Crónica Bilbao BBK Live 2017. Viernes 7 de julio

La sangre real y Phoenix acaban con The Killers


Durante un fin de semana en el que tenía lugar una auténtica bacanal festivalera gracias al Mad Cool (Madrid) que celebraba su segunda edición y pasaba de junio a julio, el NOS Alive (Algés, Lisboa), el Resurrection Fest (Viveiro, Galicia), el Cabo de Plata (Cádiz), el Weekend Beach (Torre del Mar, Málaga) y, por supuesto, el que os comentaremos a continuación: el Bilbao BBK Live.

Un cartel que a muchos no acababa de convencer, especialmente gracias a la citada competencia con el Mad Cool o el NOS Alive, pero que finalmente presentó un cartel atractivo y variado. The Killers, Phoenix, Die Antwoord y Depeche Mode a la cabeza del cartel y unos “actores” secundarios de lujo: Royal Blood, Explosions In The Sky, Justice, Two Door Cinema Club o el mismísimo Brian Wilson.

Motivos varios provocaron que sólo asistiésemos el viernes al festival, a lo que hay que añadir que, a nuestro parecer, era el día con mejor cartel del festival. De hecho, la organización anunció el sold out para esa jornada, con que no íbamos tan mal encaminados.

VIERNES 7

Recién llegados a Bilbao, sin pasar todavía por el hotel, comenzamos el día con unos pintxos (uno de nuestros mandamientos que deberías haber cumplido) y la música de Nudozurdo. Éstos descargaron en los Jardines de Albia, cerca del Palacio de Justicia y rodeados de calles repletas de locales hosteleros donde te podría pasar de todo menos quedarte con hambre. Buen ambiente, buena comida y buen clima. Una sesión vermut de lujo, sin duda.

Nudozurdo

Retomando el concierto, nos encantaron. Su Voyeur Amateur (2017, Mushroom Pillow) es un discazo. Y cayeron muchas de ese disco. Por supuesto tampoco faltó ese hit que es ‘Hijo de Dios’. Todo ello, sumado a que Leo es un tipo curioso, con carisma, único y cuya actitud contrastaba con las miradas cómplices de esa base rítmica de lujo formada por el Ricky Lavado (ex Standstill) y Meta al bajo. Como dato curioso, ambos integrantes de la banda hicieron un guiño al sello punkcore Dischord y a Metallica, respectivamente, a través de sus camisetas. Dejaron de lado completamente los sintetizadores y tiraron por ese lado crudo y guitarrero de sus comienzos. Recomendados no, altamente recomendados.

Después de pasar por el hotel, la siguiente parada era el monte Kobetas. Lo malo es que, a pesar de que nos dimos prisa para llegar a Explosions In The Sky, sólo vimos 15 minutos de la actuación de los americanos, pero vaya 15 minutos.

Y es que, aunque el autobús que sale directo desde el BEC (en Barakaldo) es bastante rápido, todo cambia al llegar al monte. La cosa se complica. Recorrido a pie de unos 10 minutos aproximadamente hasta la entrada, a lo que hay que añadirle el tiempo de espera en las colas tanto para recoger la pulsera como para acceder al recinto. En definitiva, se notaba que el plato fuerte de esta edición era el viernes.

Pese a todo ello, esos 15 minutos nos fueron suficientes para comprobar ese desbarre guitarrero, el headbanging por parte de los miembros y el momento álgido in crescendo de su postrock instrumental. Terminamos con la sensación que te deja ese último bocado de algo que te gusta y te deja con ganas de más.

Ya situados en el recinto, el cual hemos de decir que ha crecido bastante y que ahora ya cuenta con cinco escenarios: Heineken y Bilbao como principales, ese homenaje a Bowie con el Starman, el Matusalem en la entrada (acogía las actuaciones nacionales) y el más original, acogedor y bonito, el Basoa. Además de un número más elevado de puestos de comida e innumerables barras y centros de carga de pulsera cashless.

Esta pulsera cashless que se merece una mención especial, ya que cada vez hay más festivales que cuentan y presumen de ella. Bajo nuestro punto de vista, llegamos a la conclusión de que es cómoda para la organización y puestos gastrofestivaleros… ¡pero la perdición para la economía de muchos de los asistentes! Especialmente con las cañas a precio de 4,5 euros y las copas o litros de cerveza a 8 euros. Ya os podéis imaginar. Eso sí, la rapidez en las barras fue una constante por todo el recinto, algo que se agradece.

Continuando con la crónica (y después de los de Texas), les tocaba el turno a Fleet Foxes. Su folk virtuoso, flauta travesera y contrabajo incluido, siendo honestos, es más de sala o teatro que de gran festival. Pero bueno, no hay mal que por bien no venga, estos momentos de relax así se agradecen. Y más cuando el tiempo acompañaba.

De vuelta al escenario Heineken había ganas de ver a los franceses Phoenix, cuyo último disco Ti Amo (Glassnote, 2017) analizamos hace pocas semanas. Y qué decir, fueron uno de los triunfadores de la noche, a pesar de que su actuación estuvo regada por ese txirimiri que, por suerte, no llegó a más (como pasaría el sábado).

Una puesta en escena original gracias a ese espejo en la parte trasera del escenario, un mapping espectacular en el suelo que se reflejaba en ese espejo y creaba un espectáculo visual de lo más atractivo. Además, como dato curioso, anularon las pantallas laterales, lo que provocaba el tener que estar pendientes en todo momento de lo que pasaba en el escenario. De 10.

¿Su repertorio? Bien escogido y repartido, tirando de los hits de ese último disco ‘Ti amo’ o ‘Fior di Latte’ y de pepinazos como ‘Lisztomania’, ‘Lasso’, ‘Entertainment’ o ‘1901′. En definitiva: baile, diversión, muy buen sonido (aunque algunos decían que muy bajo), con Thomas Mars lanzándose al público durante ese desbarre electrónico previo a ‘1901’. Una fiesta en toda regla. Para mi gusto, lo mejor del viernes. Sí, superior a lo que ofrecieron The Killers a continuación…

Estaba claro que la gente venía a ver a Brandon Flowers y los suyos. El escenario Bilbao estaba a reventar para ver a los de Las Vegas e incluso el público comenzó a coger posiciones justo al finalizar el concierto de Phoenix. ¿Qué decir de The Killers? Recuerdo su actuación allá por el 2009, en ese accidentado FIB… y me habían sorprendido gratamente, a pesar de que tampoco los adoraba. En el caso de este Bilbao BBK Live he de decir que me resultaron aburridos. Sí, tienen una lista de hits para caer rendidos y que saben administrar, especialmente si comienzan con ‘Mr Brightside’, ‘Spaceman’ y ‘Somebody Told You’. Imaginaos el éxtasis inicial. Descargando además temas de su próximo lanzamiento como ‘The Man’. Luces y visuales espectaculares pero que, repito, llegado un momento me resultó un concierto aburrido y lineal.

Rock arena rozando ese AOR (Rock Orientado a los Adultos) puramente americano. Con un Brandon Flowers espectacular, sobre el que recae todo el peso escénico, un auténtico (y elegante) frontman. Convencieron a los más fans, no cabe duda, pero para un servidor sobraron minutos.

Regreso al escenario Heineken y el sorpresón de la noche: Royal Blood. ¡Vaya directo! Y eso que sólo son dos, Mike Kerr (bajista) y Ben Thatcher (batería). Llenaron el escenario sin echar nada en falta. Esa mezcla de unos Muse primigenios con los Queens Of The Stone Age más directos funcionó a la perfección. Contundencia, sonido y montaje espectaculares.

Todavía me pregunto como hacen para sonar así (la complicidad del técnico de sonido es bestial). No sólo los destaco instrumentalmente hablando, sino que Mike, además de hacerse cargo de ese bajo y esa pedalera de efectos, canta increíblemente. Incluso el batería, Ben, se acercaba a interactuar con el público. Un 10 para los ingleses. Y estamos de suerte ya que acaban de anunciar gira con motivo del lanzamiento de su nuevo disco, How Did We Get So Dark? (Warner, 2017), por nuestro país el 29 de octubre en Madrid y el 30 en Barcelona. Esperamos repetir.

Tras Nudozurdo, Explosions In The Sky, Phoenix, The Killers y Royal Blood, el cansancio hacía mella. Nos dirigimos a la salida, dónde tocaban Los Punsetes. Con Ariadna haciendo de estatua, como ya nos tiene acostumbrados, como centro de atención, descargaron con fuerza ese sentido del humor a base de guitarrazos para animar todavía más a la cantidad de gente que llenaba el escenario Matusalem.

Tras ello, aprovechamos para dirigirnos a la parada del bus que nos devolvía al hotel. Cansados pero con una sonrisa de oreja a oreja porque las expectativas que teníamos con algunas de las bandas se cumplieron sobradamente… y la lluvia respetó esta jornada, hecho muy importante también.

Bilbao BBK Live 2018

Ahora que ya ha terminado la edición de 2017, toca empezar a pensar en la de 2018. Ya conocemos tanto las fechas, del 12, 13 y 14 de julio (coincidiendo con el NOS Alive y Mad Cool de nuevo) y los abonos ya están a la venta por 75 euros (+ gastos). Veremos con qué nos sorprenden.

 

 

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Fotografía: ‘Royal Blood’ por Dena Flows

Vídeos: ‘Explosions In The Sky’ de rockatannsky ; ‘The Killers’ de Jose Pena ; ‘Phoenix’ de Fabrice Rechede y ‘Royal Blood’ de Javikaosvideo

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  • Rupert Pupkin

    concierto aburrido y lineal? eran poco hipster para ti no? qué fácil es destruir, si es que no se es moderno sin criticar y más a un grupo que caído en ser mainstream… sin duda alguna el mejor concierto de largo del bbk fue el de the killers, completamente entregados al público y el público a ellos… que si que no son ese grupo con el que te las puedes dar de intelectual con tus ordas de lectures y muy bien pero se objetivo campeón y di la verdad… no hay ni un solo artículo de periódicos ni siquiera de blogs q apestan modernismo o hipsterimos o lo que coño os consideréis que haya dicho que fu un mal concierto de hecho casi todos lo tachan del mejor… tu articulo apesta, huele a quiero y no puedo y sinceramente vas de que tienes mucha idea de música pero realmente no tiene ni puta idea…