Crónica: Nik West y el funk embravecido

Nik West hizo estallar en funk el madrileño Teatro Lara en el concierto inaugural del Ciclo 1906


La que fuera bajista de Prince tiene sobre todo el mérito de hacer levantarse a todo el público acomodado en las butacas del Teatro Lara el pasado lunes 13 de marzo. Llegó presentada por una banda repleta de recursos y pluriétnica, que comenzaron una sutil jam rítmica que iba sumando elementos hasta que llegaba ella, eclosionando en un conjunto henchido de funk que no dio respiro hasta el final.

En su repertorio se entrelazan cantidad de covers de clasicazos funkies con temas propios, fundamentados en la interacción de la batería y el ritmo y muy inspirados en Lenny Kravitz y Prince y en su manejo de la guitarra. Los teclados de pop también retrotaen al sonido Minneapolis, que tan bien manejan. Así, ‘People Pleaser’ de Andy Allo se concierte en una jam que termina reinterpretando el ‘Brown Sugar’ de D’Angelo.

Perfecta estaba Amber Sauer a la segunda voz y la animación; hasta se quedó con la voz cantante hacia la mitad del concierto mientras West se daba un respiro para interpretar una versión del incendiario soul ‘Piece of my Heart’ de Janis Joplin.

Nik, con su melena morada y puntiaguda y su espectacular dominio del escenario, interactuaba con soltura con el público, les hacía replicar líneas de bajo sudorosas y les exhortaba al baile más desenfrenado. Así lo hizo durante toda la jam ‘Get Funky’, que se va desenvolviendo hasta explotar en la orgía de ritmo y sintetizadores del ‘Give Up the Funk’ de la Parliament/Funkadelic de George Clinton, presente en espíritu en todo el concierto.

Igual de presente que Prince, este especialmente en la recta final. West hace carambolas con el bajo sobre los riffs de ‘Let’s Work’ (del enorme Controversy), acompañada de esos deliciosos y retro sintes post disco, y demuestra una buena forma física pegando saltitos y contorsionándose, siempre bajo en mano. Es el principio del final, en el que se abandonan con su principal éxito original, ‘My Relationship’. La banda se queda desenvolviendo la jam instrumental del ‘Head’ de Dirty Mind (sí, la canción de la mamada) y todo se va apagando suavemente, como en un faded de disco de los 80.

Y, de repente, Nik West aparece entre el público cantando una versión relajada del descomunal ‘Kiss’ (que está en nuestra lista de mejores canciones de Prince). La gente enloquece y toda la banda al completo se abandona al ritmo seductor y a las síncopas abrasivas de este hitazo de Parade. Imposible no corear el estribillo: «You don’t have to be rich to be my girl / You don’t have to be cool to rule my world / Ain’t no particular sign I’m more compatible with / I just want an extra time in your (taca-taca-taca-taca-tá) kiss».

Al final, puede que un concierto demasiado sustentado en composiciones de otros pero excelente en su desempeño funk y en su reconstrucción sentida y admirada de los ídolos que encarna, y sobre todo disfrutable y entretenido. Y desde luego una estupenda manera de abrir el Ciclo 1906 de este año, el que celebra su décimo aniversario y por el que pasarán próximamente artistas como Jack Broadbent, Aaron Parks Trio, Clarence Bekker, Melissa Aldana, Vargas Blues Band, Bruce Barth Trio o el gran Pepe Habichuela (con David de Jacoba al cante).

A través del enlace puedes conseguir más información sobre los conciertos del Ciclo, así como hacerte con tus entradas y consultar toda la programación.

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About Diego Rubio Méndez

Soliloquísimo. Bowie se me apareció en sueños y no me dijo nada, pero supe que la música iba a ser el camino de mi vida.

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