Crónica: Shura o la revelación del pop

Shura desplegó en Madrid su arsenal de pop con mayúsculas, dentro del ciclo Sound Isidro


Las apariencias engañan, y eso es lo primero que es necesario destacar ante un concierto de Shura, esta vez en el madrileño Teatro Barceló el pasado viernes y dentro del ciclo de conciertos Sound Isidro. Bajo el aspecto de chica tímida, «too shy», como ella misma reconoce en ‘2shy’, se esconde un verdadero talento musical con una capacidad superior de sintetizar las influencias de los ochenta y configurar una propuesta que melódicamente funciona como un tiro y mira a los ojos a las grandes divas del pop, pero que sabe mantener los pies en un suelo siempre un poco underground.

No hay más que asistir al arranque, arrollador, que calca el del disco (que entró en nuestro TOP de 2016) y que maneja tan bien referencias tan gigantes como el disco de Donna Summer, el delicioso pop kitsch de la primera Madonna o la new wave de The Bangles en un estilo que también conecta con Ellie Goulding, con el footwork de Jessy Lanza o con la sonoridad de Blood Orange. ‘Nothing’s Real’ abre por todo lo alto, y a parte de su potencia melódica y de su indiscutible condición de hit, muestra ya desde el primer minuto una banda enormemente solvente y a una Shura con todo absolutamente bajo control, soltando los samples y llevando la batuta de las programaciones electrónicas.

Love #shura ❤️

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Lo clásica que se muestra ahí contrasta con lo actualmente pop que aparece en ‘What’s It Gonna Be’ o ‘Kidz ‘N’ Stuff’, que tanto podrían ser Chairlift como una Grimes producida por Jack Antonoff, pero lo más interesante de todo es como se balancea con las dos versiones, como filtra todos sus recursos en pos de un resultado que no deja de crecer y que puede ponerse cerca de la cabeza de un movimiento de revisionismo alt-pop que pasa también por Purity Ring o por Christine & The Queens.

‘Indecision’ marca un cierto reposo, da más protagonismo a las luces y empieza a anticipar una fiesta expansiva de melodías irresistibles, como la del estribillo de ‘What’s Happened To Us’, en la que además Shura se cuelga la guitarra para una outro casi de Beach House. «¡Qué pedazo de show! —pensé— Enorme cabeza de cartel se ha marcado el WAM…». Y sí, el de esta chica de Manchester es un espectáculo consistente y elaborado. Aunque demasiado corto.

Shura ❤️

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‘2shy’ juguetea con un r&b devhynizado que nunca resulta empalagoso para dejar uno de los momentos más íntimos del concierto, y ‘Tongue Tied’ se va más al terreno Haim / Tango In The Night para encontrar el que al final va a acabar siendo el filón más seductor. Es cuando el carismático teclista se cuelga el bajo y suena el temarraco que es ‘Make It Up’, con sus susurros, sus juegos vocales, sus sintes rutilantes, su progresión, su guitarra funk y su pedazo de estribillo.

Pausa en la fiesta para acercarse al público, para tocar a los de las primeras filas y para romper las barreras del Teatro Barceló inundándolo todo de luz y calor. ‘Touch’ baja las revoluciones y las pulsaciones, igual que las defensas de los enamorados con su ánimo de baladón indietrónico nivel Flume cuyo ejemplo han seguido Banks o Tove Lo, y marca el momento catártico de un concierto que va a acabar de incendiarse tras la resurrección por la pista de baile que supone ‘White Light’, de esas canciones completas y redondas que tanto nos gustan, como si Ariana Grande se uniera a unas Haim producidas por Dev Hynes. «I don’t mind if you never go», canta Shura, y lo mismo acabamos cantándole todos en círculo. Las guitarra se funde con los sintes y todo va creciendo en torno a una jam de funk pop espacial que conduce al delirio electrónico y llega a parecerse a The xx (palabras mayores). Y se van. Demasiado pronto. Es la única pega que se le puede poner a un concierto del que jamás imaginarías que es tan grande como al final resulta siendo, a pesar de lo difícil de plasmar todos los detalles que acompañan Nothing’s Real. Shura es una estrella. Y las apariencias engañan.

finally @weareshura

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Fujiya & Miyagi

Abrieron la velada desde Brighton Fujiya & Miyagi con su dance punk melódico de herencia LCD Soundsystem. Les costó arrancar, aún descargando de primeras alguno de sus temas más míticos (‘Flaws’ y ‘UH’, ahí es nada), y en ningún momento terminaron de proyectarse de forma completamente limpia sobre el escenario, con un sonido demasiado embarullado, pero sí que fueron pillando carrerilla, subiendo revoluciones y animando a la gente con un fiestón desatado en la recta final de su concierto, muy reforzada por el crecimiento en directo que experimentan las canciones de su último disco, especialmente ‘Serotonin Rushes’ (hitazo). Una banda bastante divertida y una forma perfecta de calentar para el concierto de Shura.

El inconfundible sonido de @fujiyaandmiyagi #soundisidro2017

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About Diego Rubio Méndez

Soliloquísimo. Bowie se me apareció en sueños y no me dijo nada, pero supe que la música iba a ser el camino de mi vida.

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