Sonorama Ribera 2017: Celebrar por todo lo alto

Años tras año nos va conquistando… y ya van 20 ediciones, hay que estar a la altura


Para algunos es un clásico verano tras verano. Otros lo consideran un símbolo y un emblema del panorama musical de nuestro país, tanto por su cartel como por su esencia. Un lugar de encuentro. Un hogar para disfrutar durante casi una semana. Cada uno tiene una visión del Sonorama Ribera, pero todos coincidimos en lo mismo: es una cita imperdible. ¡Y más cuando celebra su 20 aniversario!

Qué introducción más bonita nos ha quedado, ¿verdad? Pero sí, ya lo sabemos, tú no has entrado a Bandalismo para leer cosas bonitas del Sonorama. Porque tú eso ya lo sabes.

Tanto si a estas alturas ya te conoces Aranda como si fuese tu pueblo o si, por el contrario, tras años de envidia viendo la Plaza del Trigo tan sólo a través de tu smartphone, ya has avisado de que no te busquen del 9 al 15 de agosto porque esta vez serás el/la protagonista de dar esa envidia que te ha corroído desde hace años. Aunque la realidad es que al final sólo usarás el móvil para mandar algún whatsapp confirmando que sigues vivo/a, enviar un audio de esa canción que tanto significa para ti o grabar un vídeo que reproducirás durante el resto del año unas 1.000 veces. Pero sí, en ambos casos está claro: no necesitas que te vendamos el festival. Él ya lo hace por sí sólo año tras año.

A lo que vamos. Como ya dijo Franklin D. Roosevelt (aunque luego Stan Lee se «apropió» de esa frase): «Un gran poder requiere una gran responsabilidad«. Y si vas al Sonorama, tienes diez responsabilidades. Diez obligaciones. Diez mandamientos que debes cumplir para que, desde el momento que llegues a tu casa (y durante años), puedas presumir al 100% de haber estado en el 20 aniversario.


 1. Supervivencia extrema

1.1 Versión «gente de bien»

Si perteneces a ese grupo de personas que dormirá durante todo el festival en una cama de verdad, no en una de esas que pretende engañar a tu cuerpo sustituyendo el material de un buen colchón por aire, eres un afortunado. Eso sí, ni ese lujo te va a evitar levantarte destrozado después de una noche de desenfreno. Y piensa que esa escena puede llegar a repetirse hasta seis veces… siento ser yo el que te comunique pero aquí va: los milagros no existen, pero la resaca sí.

1.2 Versión camping

Antes de decirte nada: Mis respetos, valiente. Porque sí. Porque ambos sabemos que vas a dormir en una tienda de campaña con la simple compañía de una cama hinchable. Durante varios días. En un clima que pasa de «me voy a derretir» a «¿cómo puede hacer tanto frío si estamos en verano?».

Pero también todo ello tiene un lado positivo: el ambiente de un camping. Especialmente en el Sonorama, en una edición en la que el 90% de canciones que se escuchen serán en castellano y con Camela en el cartel. En el camping el amor va a zarpar muchas veces

Y tampoco hay que olvidarse de: gritar «Antonio» como si no hubiese mañana, hacerse amigo de esa persona que tiene la guitarra como si fuese una extensión más de su cuerpo (y no pueda separarla) y ese juego de riesgo basado en encontrar tu tienda a las seis de la mañana. Ve mentalizado.

¿Ves esa cara de alegría al entrar al Camping? Ilusas…

2. Si no pruebas el Ribera del Duero no has estado en el Sonorama

No hay mucho más que decir. En Asturias es la sidra, en Aragón es el ternasco, en Valencia es la paella y en Aranda es el vino y el cordero asado. Y ya está. Así son las cosas. Probablemente estés acostumbrado al dicho «se dice el pecado pero no el pecador», pues en este caso eso no vale. Si te vas del Sonorama sin haber probado el Ribera del Duero, te arriesgas a ser reconocido como el pecador. Por méritos propios.

3. Doctor Honoris Causa en la Plaza del Trigo

La famosa Plaza del Trigo, ese lugar donde todo puede ocurrir. Desde un concierto sorpresa de Love Of Lesbian hasta que termines mojado hasta los huesos, hecho que en el fondo se agradece, gracias a Protección Civil. Tiene que convertirse en una parte de ti (al menos hasta que termine el festival). No Plaza del Trigo, no party.

¿Por qué no ser esas chicas de la primera fila este 2017? La Plaza del Trigo siempre deja sorpresas…

4. Formarás parte de la oda al amor que zarpa

Te gustarán más, te gustarán menos o los odiarás. Pero a Camela lo que es de Camela. Consiguieron hacernos aprender «Cuando zarpa el amor» por activa y por pasiva. Y eso tiene mucho mérito. De hecho, ¿que prefieres, haber crecido con Camela o con «Despacito»? No respondas. Ambos sabemos la respuesta. Y no te ha salido despacito, más bien rapidito.

No vas a poder evitar mirar a la persona con la que vayas (en el caso de ir solo será mirar a Ángeles o Dioni), levantar la cabeza y cantar ese himno a viva voz. Ah no ser que no seas humano, en ese caso entenderíamos que te quedases a medias y sólo lo bailases.

5. «Yo los vi antes»

Si hay un hecho que hace destacar al Sonorama sobre todo lo demás es, como ya comentamos, su apuesta por los grupos emergentes nacionales. Y este año no iba a ser menos. Desde nuestras joyas para la edición de 2017 hasta el resto del cartel, casi todas las bandas son susceptibles de que, en un corto periodo de tiempo, puedas decir «yo los vi en la Plaza del Trigo en el Sonorama de 2017«. No hace falta que te recordemos lo que ha pasado con Izal para saber que estas cosas se cumplen.

6. Un (sub)suelo muy rico 

Bodegas, bodegas everywhere. No te quedes en la superficie de Aranda, intenta visitar todas las bodegas que puedas. ¿Pensabas que no ibas a aprender algo en el Sonorama sino que ibas a disfrutar? Estabas un poco equivocado. Además, ¿qué mejor lugar para probar el Ribera del Duero y cumplir dos mandamientos de una tacada? Aprovecha.

7. La picadura de Aranda

Si vas una vez (a no ser que no seas de piedra y no tengas corazón), vas a repetir. Y lo sabes. No, esta coletilla no tiene que ver con que es muy probable que Julio Iglesias visite Aranda el año que viene… o igual sí que tiene algo que ver. Lo que sí es seguro es que, quien prueba, repite. Buena música, buen ambiente (a pesar de que año esté más masificado), buena gastronomía… El Sonorama es como una picadura. Lo que pasa es que, en vez de transmitirte una enfermedad, te transmite al ADN el hecho de repetir año tras año. Bienvenido al vicio (y a las anécdotas interminables en las reuniones con tus amigos o familiares).

8. No te quemarás

Bueno, esta es la teoría… la práctica ya es otra cosa. Si tu tono de piel no es lo suficientemente blanco como para ser ser identificado como un alemán, inglés, ruso, finlandés… en definitiva, como un extranjero, puedes estar un poco más tranquilo.

Sin embargo, si perteneces al otro grupo, puedes salir muy satisfecho (o satisfecha) si sales de Aranda sin estar rojo como un tomate o con la marca de la camiseta, del top, de las gafas, etc. Pero recuerda: para que no te ocurra eso, además de móvil, cartera, gorra/sombrero… ten siempre a mano la crema solar. No queremos quemarnos el primer día, ¿no?

Ejemplo gráfico de cómo no debes terminar el Sonorama (por mucho que salga sonriendo…)

9. Homenajeando que es gerundio

Muy complicado se te debe dar el festival como para no ver ningún homenaje. Desde el propio concierto 20 años del Sonorama hasta el homenaje a OK Computer de Paranoid Android pasando por el homenaje a David Bowie de Cápsula, Generación X: 20 años de corriente alternativa, Santiago Auserón y Sexy Sadie con «35 años de canciones«, tarta de cumpleaños o Eme DJ vs DJ Amable en «un homenaje sideral«. Propuestas diferentes que es muy probable que no vuelvas a ver. No seas cafre y asiste a alguno. Hazme caso, hay tiempo para todo… bueno, para casi todo.

10. No dormirás

Seamos honestos: esto pasa en cualquier festival. Sin embargo, en cada uno de ellos se produce por diferentes motivos. En unos porque hace mucho calor y dificulta el sueño, en otros porque está demasiado cerca de la zona de conciertos y todavía escuchas los graves… cada festivalillo tiene su librillo. Eso sí, todo esto es normal. Tienes otros 360 días para dormir bien. Ten presente que no todos los días podrás dormir cerca de un recinto en el que van a tocar Berri Txarrak, El Drogas, La Casa Azul, Dorian, Loquillo, Amaral o Camela. Dormir está sobrevalorado (en estas ocasiones).

Si todavía no tienes preparado tu abono o entradas de día para el Sonorama Ribera 2017, te recordamos que puedes adquirir tanto el abono general (con camping), que está en 65€ (+ gastos) o las entradas de día a 30€ (+ gastos) desde su página oficial.

Bandalismo estará, ¿te veremos allí? 😉

 


Fotografías: Diego Santamaría para El País

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About Pablo Lafarga Ostáriz

No vivo de la música, vivo gracias a ella.

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