20 Joyas del Primavera Sound 2018 (Vol. I)

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Seguimos con nuestro especial sobre el Primavera Sound 2018, esta vez con la primera entrega de nuestra selección de mejores artistas por descubrir


Primero te presentamos el cartel haciendo una breve organización de la cada vez más variada mezcla de estilos que desfilan por el Primavera Sound. Después, con la playlist, nos deteníamos un poco más para elegir 10 artistas que, según nuestra forma de entender y vivir el festival de Barcelona, creemos encarnan a la perfección la marca, el sello, la filosofía “Primavera”.

Una que lleva ya diecisiete años al pie del cañón de la música alternativa, seguramente reinando indiscutible desde la edición de 2012 y construyendo una identidad indeleble cimentada en la cuidada selección de la mejor música del mundo, más allá de géneros, clichés o apaños coyunturales.

De la mejor y de la más nueva. A la puesta de largo de prácticamente todos los mejores discos de todos los años (si sirve de algo, de nuestros últimos cinco tops 20, los que serían nuestros 100 mejores discos de estos últimos cinco años, 66 se han presentado o se presentarán este año en el Primavera Sound) se une la constante promoción de nuevos artistas, esa versión que ya podemos considerar presciptora del gigante barcelonés.

Es precisamente en esa faceta de música para mañana en la que más nos gusta detenernos antes de cada Primavera, y como los últimos años, te traemos una selección de artistas de futuro que refulgen por todo el inabarcable cartel. Nuestras 20 joyas del Primavera Sound 2018. De momento, diez en el primer volumen. Empezamos:


1. Kelela

Kelela ya no es una promesa. Como tal llegó al cartel del Primavera Sound en la edición de 2015, con una entonces lejana (imagínese ahora) mixtape de debut en la que ponía melodías a bases de diferentes artistas del que por entonces era su sello, Fade To Mind. Y pese a que todos esperábamos un debut-debut tras su fichaje por Warp, a aquel Primavera solo (“solo”) llegó el excelente EP Hallucinogen.

Ha habido que esperar hasta 2017 para que por fin, después de casi cinco años, cristalizase el debut en largo de la que, ahora sí, presenta sus credenciales al trono del r&b electrónico y vanguardista, ese que han ocupado mecenas suyas como FKA Twigs o Solange. Con Take Me Apart Kelela regresa al Primavera Sound bajo la vitola de estrella en la rampa de lanzamiento.


2. Mavi Phoenix

La austriaca se coló en los oídos de todos el año pasado gracias a una campaña de Desigual que utilizaba el pegadizo estribillo de su single ‘Aventura’, un viral perpetuo de 2017. Un hit de pop urbano que mezcla con descaro, además de clichés idiomáticos, el tropicalismo tribal de MIA, la factura pop impecable de y nuevos ritmos que van del uk garage al trap o al future bass. Virales aparte, hay ganas de comprobar si la artista está por encima de la campaña y de la expectación, y el momento es 2018.


3. Jlin

Jlin tampoco es promesa, aunque quizá sí más desconocida. Y es que a ella el pop le interesa más bien poco, y se inclina por una electrónica afilada y secante que reflota las mejores virtudes del footwork y lo presenta con una sensación de hi-fi que el género nunca hubiera soñado.

Black Origami es un animal salvaje de puro ritmo, una selva metálica que reproduce con fidelidad marciana la organicidad de cada uno de sus elementos. Elefantes, tucanes, primates, serpientes, pajarillos, rugidos, la vibración de las hojas… recreados en mercurio y por el puro vicio de la experimentación. Si Westworld no fuera Westworld y fuera Jungleworld y se desarrollara en una jungla, Jlin, sin duda, pondría la banda sonora.


4. Vagabon

Si todavía no está quedando clara la sutil insinuación de que el Primavera Sound 2018 es un reinado de la mujer absolutamente necesario, otra más (y muchas faltan) para venir a demostrarlo. Lætitia Tamko llegó a Nueva York desde Camerún y agarró una guitarra eléctrica, y ha hecho en su ciudad lo que en Londres una de las grandes ausentes de este Primavera, Nilüfer Yanya. Darle nueva vida a un género tan manido que ya es casi más un concepto que además invoca irremediablemente a la pereza: indie-rock-deguitarras.

Con la honestidad por bandera, Vagabon centra todas las miradas en el mimo por la composición, en un floreciente lirismo y en el peso de las palabras, abrazadas por un manto sonoro minimalista y ecléctico que recupera con frescura lo mejor del rock de dormitorio.


5. Rex Orange County

Y es que el dormitorio puede ser, en esta era en la que tenemos todo un universo al alcance de nuestra mano, uno de los nuevos puntos calientes de la frescura musical. Otro ejemplo lo ofrece el británico Alex O’Connor. Precisamente de su dormitorio han salido dos discos completamente autoeditados en los que Rex Orange County desenvuelve su mezcla de r&b, soul, hip hop y free jazz, su sensibilidad fresquísima y su sedoso minimalismo urbano, sumándose a su personalísimo modo a toda una escena que está empujando para insuflarle a las guitarras una nueva vida en las islas, en brazos de las musas intocables del jazz. Una en la que también milita la ya mencionada Nilüfer Yanya, el prodigio Yellow Days o el tenebroso rey reptil de la nueva revolución británica, King Krule.


6. Alex Lahey

Desde Melbourne y con el desparpajo del pop punk por bandera y los estribillos y guitarrazos enérgicos del power pop llega Alex Lahey. Fichada por Dead Oceans a principios de 2017, con ellos publicó a mediados del año pasado su debut, I Love You Like A Brother, y ha ido ganando desde entonces terreno tanto en la escena de su Australia natal como en la carrera internacional, con giras por todo el mundo.

Igual que los jóvenes ingleses han crecido con los Arctic Monkeys pegados a sus oídos, en otras latitudes el impacto lo causaron los Strokes, y a esta generación de nuevas voces quiere pertenecer Lahey. A la de dar guitarrazos porque sí, porque es divertido.


7. Tom Misch

Al sur de Londres se despliega todo un ecosistema de comunidades musicales. Entre las calles de Peckham, Brixton, el “elefante y el castillo” se ha gestado el mejor punk inglés, se ha ennegrecido hasta el post punk y se ha envuelto en un idilio dulce con el dub, con ritmos jamaicanos y hasta con el jazz. La efervescencia cultural de los barrios que vibran por debajo del Támesis se ha construido por la mezcla siempre heterogénea y ha visto crecer pequeñas revoluciones sonoras en los años del grime y del uk garage, y todo ello nos lleva a una nueva generación de artistas que le dan a todo una nueva forma que aspira a convertirse en el nuevo indie rock inglés, el que le lave la cara para siempre a la guitar music británica.

Nilüfer Yanya, Rex Orange County, Yellow Days, King Krule… Tom Misch no está solo, se suma a su particular manera a esta especie de grupo creativo crecido en los Arctic Monkeys y en Amy Winehouse, desarrollado en la revitalización de la cultura de club y en el libre contacto de culturas y expuesto al modelo inclusivo de la música actual, que da valor a géneros colaterales gestados en las capas bajas de los grandes núcleos urbanos.

El suyo es un estilo soleado y soul, con bajos profundos y funkies y ecléctico en sus ambiciones. Pero que se ve reforzado en los beats por su propia faceta de productor y dj, y de multinstrumentista de formación clásica y periférica, llegando a recordar a Jungle, toda una ensemble de future disco. Sin duda tendremos que estar muy atentos a Tom Misch, cuyo disco debut podemos esperar para abril de este mismo año.


8. Rolling Blackouts Coastal Fever

El indie, el pop, las guitarras, el brillo, la psicodelia calurosa, la fiebre de una insolación, la melancolía vibrante y optimista, los sonidos clínicamente limpios, gráciles y chillones… todo ello parece haber encontrado durante esta década su último bastión en los confines recónditos de Australia.

Rolling Blackouts C.F., que así se suelen abreviar, son uno de los más flamantes ejemplos. Fichados por Sub Pop a finales de 2016, con el mítico sello americano publicaron en 2017 el estupendo y exuberante EP The French Press, abalado por su temazo homónimo, y su debut oficial con ellos llegará en 2018. Bailaremos en Primavera Sound con su pop de guitarras de ímpetu krautrock, armonías vocales coloristas y con su cruce de estilos jangle, punk o indie, en la tradición de The Go-BetweensThe Feelies o The Bats


9. Jay Som

También desde el dormitorio, en su caso de uno de Oakland, California, llega Melina Duterte, Jay Som. Ella misma ha tocado todos los instrumentos y se ha encargado de producir su debut, Everybody Works, con el apoyo de Polyvinyl, que la fichó después de descubrir sus primeros trabajos en Bandcamp. Ella misma se sorprende de estar empezando a ser reconocida sin pertenecer a una clase privilegiada y hace de la soledad algo bueno, algo intenso. Trabajar por sí misma y en completo aislamiento es lo que la hace mostrarse tal y como es, sincera, emocional. Despierta. Y así construye su discurso intimista, con Julien Baker o Mount Eerie como referentes directos y con un incisivo hálito de pop que ella confiesa estar inspirado en Carly Rae Jepsen. En ese modelo de pop honesto e intemporal.


10. Playback Maracas

Salieron del cascarón el año pasado en las matinales del festival, repitieron luego en el Sónar, sorprendieron con una peculiar mezcla de estilos que entroncaba en el retrosynth o en la psicodelia playera y ritmos latinos y ya avisábamos de que Eloi Martínez y Álex Pérez formaban desde Mataró una dupla con un brillante futuro por delante. Primavera Sound vuelve a apostar por ellos, a ver si esta vez con algo con formato más sólido que llevarse a la boca.

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About Diego Rubio Méndez

Soliloquísimo. Bowie se me apareció en sueños y no me dijo nada, pero supe que la música iba a ser el camino de mi vida.

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