Cigarettes After Sex: “Hemos grabado en lugares como iglesias de Alemania”

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Y no tienen pensado parar. Cigarettes After Sex lanzarán nuevas canciones en 2018, seguirán girando incansables y abrazando el éxito merecido. Y sin renunicar al blanco y negro. Entrevistamos a la popular banda de dream pop ante otro año que para ellos vuelve a presentarse brillante

La de Cigarettes After Sex es una historia de las que a veces cuesta creer. Empieza con Greg Gonzalez montando la banda en 2008 en El Paso, su ciudad natal, y publicando en 2012 su primer EP. En la sombra, rubricando lo que al final terminaría siendo una performance pluscuamperfecta.

Y, en la sombra, fue ganando visitas y reproducciones la canción que abría aquel EP I, ‘Nothing’s Gonna Hurt You Baby’. Por el boca—oreja. «Tener esas canciones con un recorrido tan largo ha sido fundamental para ayudar a la banda a hacerse popular», me dice Greg. Estamos sentados en el backstage de la sala Copérnico de Madrid, donde en un rato (esta entrevista se realizó el lunes 27 de noviembre) dará su primer concierto en la capital de la mano del Primavera Sound y presentará el lugar al que nos conduce esta historia increíble pero cierta: su primer disco, homónimo. Cigarettes After Sex. Lleva una camiseta de Songs of Love and Hate de Leonard Cohen, «un héroe», y por supuesto va uniformado de negro.

 

El éxito, en la sombra

Han pasado 5 años. Y es que no fue hasta que Greg se mudó a Brooklyn cuando pudo relanzar en condiciones el proyecto con el que estaba más comprometido. Ya allí publicó un maxi-single de dos temas encabezado por el otro de esos clásicos de largo recorrido, ‘Affection’. «Estaban concebidos por separado, en momentos totalmente diferentes, tanto el EP como el single. El disco se correspondía con otro momento concreto, por eso no queríamos que ninguna de las canciones previas estuviera en él. Queríamos tener las tres cosas bien separadas, el EP, el single y el LP».

Empezaron a promocionar aquel debut, también en la sombra, a finales de 2016 con el que acabaría siendo su primer sencillo, ‘K’, y ya entonces empiezan a saltar las primeras alarmas en forma de apariciones en Noisey o Rolling Stone. Como en una curva exponencial, 2017 ve como Cigarettes After Sex se ven envueltos en una espiral de éxito desmesurado y se acaban convirtiendo en uno de los fenómenos virales del año, bandas sonoras de The Sinner y The Handmaid’s Tale mediante. «Ha sido una suerte, porque sentimos haber creado una base de fans y ahora que el disco está en la calle la gente está mucho más dentro de la banda. Tienen más canciones que disfrutar».

Llega el Primavera Sound, siempre despierto, y la atención de los grandes medios internacionales, y lo que más sorprende es la tranquilidad de su propuesta. Una reposada, cinemática, vaporosa, sin aspavientos, intimista y afectiva, sedosa y reconfortante. Y con una estética de sensualidad en blanco y negro que estaba definida desde el principio, ya desde la portada del primer EP, para la que empleaban una fotografía de la colección Anatomía de Man Ray.

«Creo que el blanco y negro es más romántico. Tiene mucho que ver con los sueños, igual que lo que nosotros hacemos. Te transporta a otra realidad porque todo lo que nosotros acostumbramos a ver está teñido de colores. Y lo asociamos al primer cine, con lo que también es capaz de transportarte en el tiempo, tiene ese componente importante de memoria, de nostalgia. Y creo que esas dos capacidades son muy poderosas». Él mismo da las claves para su propia música: la importancia del cine, la de la nostalgia, la de la sensualidad; el viaje a otros lugares, otros tiempos.

«Adoro el cine desde que era niño; mi padre estaba vinculado a ello cuando era pequeño y siempre he tenido un gusto especial por el cine negro, o por películas como Cat People o L’Avventura, de estética oscura. Películas que tienen una apariencia suave y tranquila pero encierran mucha oscuridad». Como la música de Cigarettes After Sex, que también tiene mucho que ver con el humo, como invita a pensar su propio nombre. «Yo fumo, obviamente; fumar me hace entrar en un estado más relajado. Y creo que hay algo precioso en cómo se dibujan figuras en el humo, algo evocador».

 

Un viaje hacia dentro

De esa intimidad reflexiva, de la introspección y de esa suerte de contemplación onírica vienen la mayoría de historias detrás de las canciones de la banda. «Están basadas siempre en pequeños recuerdos. Algunas, como ‘K’ o ‘Nothing’s Gonna Hurt You Baby’, están tomadas de recuerdos exactos por los que yo he pasado, relaciones amorosas… todo lo que hay detrás de ellas es real. En otras, como ‘Apocalypse’ y ‘Opera House’, uso sobre todo el punto de vista de chicas con las que salía, me tomo mi tiempo para imaginarles una historia y las desarrollo como personajes en mi cabeza. Pero al final todo está basado de forma última en algo real, de mi mismo o de alguien que conozco o conocí. Me gusta mantenerlo real».

Y por real, exactamente lo que pretende transmitir es lo que le produce cada circunstancia que atraviesa. «Supongo que son solo mis emociones. Ya sabes, situaciones raras, cosas estúpidas. Suelen regresar a uno en forma de dulces recuerdos, pero también pueden provocar nostalgia, melancolía. Quizá sea eso lo que quiero transmitir, ya sea felicidad o dolor, esa dulce melancolía». Me lo dice todo con una voz grave y profunda que contrasta y de qué manera con la que luego exhala sobre el escenario y en el estudio, andrógina, delicada, cristalina y evocadora.

Bueno, exactamente en el estudio no. «No grabamos en ningún estudio —sentencia—. Solemos grabar en diferentes lugares y en directo. El primer EP lo grabamos en unas escaleras. Luego yo llevo las pistas al estudio y ahí sí edito y hago la mezcla por mi cuenta, siempre lo hemos hecho así. Pero no me gusta grabar en el estudio. Lo odio, de hecho. Es demasiado frío, demasiado programado, casi como una obligación para la banda, así que creo que de la otra manera es todo mucho más relajado. Y queremos sonar relajados, agradables, espontáneos… mejor mantenernos lejos de los estudios».

«Una de las mejores cosas de la escalera, por ejemplo, era cómo se propagaba el sonido, el crujido de los pasos… se formaba un eco precioso. Y hemos seguido insistiendo en ello en algunas canciones nuevas. Tenemos planeado sacar algo nuevo el año que viene (recordemos que esta entrevista se realizó en 2017) y que hemos grabado en diferentes localizaciones a lo largo de este, una o dos de ellas iglesias de Alemania que dan un sonido enorme, amplísimo, muy orgánico». Mientras giraban en un intenso tour y en una espiral imparable de reconocimiento, de exposición.

Ellos seguirán con lo suyo, haciendo ese dream pop noir evocador y sensual que a tantas personas con problemas de sueño ha ayudado a dormir. Esa caricia que está inspirada, según Gonzalez, en la diva de la canción francesa Françoise Hardy («mi cantante favorita») y en Cocteau Twins. Y en Beach House, digo yo, y en Mazzy Star, dicen otros. En el fondo de los sueños. «La idea con Cigarettes After Sex es mantenerlo siempre tan profundo como sea posible»

 


Cigarettes After Sex estarán este año en el Primavera Sound y en el Bilbao BBK Live.
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About Diego Rubio Méndez

Soliloquísimo. Bowie se me apareció en sueños y no me dijo nada, pero supe que la música iba a ser el camino de mi vida.

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