
"Un grupo puede sonar mejor en disco que en directo, o al revés". Pero el directo es lo que muestra al grupo tal y como es, lo que es capaz de hacer, sin artificios ni trucos por parte de un productor. No lo digo yo, lo dijo Manuel Cabezalí, guitarrista y cantante de Havalina en la entrevista que concedió a Bandalismo hace ahora casi un año, coincidiendo más o menos con la salida de su disco Imperfección.
Y de Havalina, y de su espectacular directo, quería hablaros. Este trío madrileño es una banda que suena bien, muy bien, en sus discos de estudio (ver especialmente Junio e Imperfección, sus dos últimos trabajos). Y en vivo, como demostraron una vez más en la sala Caracol el pasado viernes 5 de marzo, despejan cualquier duda y apabullan literalmente con su sonido.
El espectador poco avisado puede quedar asombrado al comprobar que tanta "chicha" proviene únicamente de los instrumentos de tres músicos. No hay más; no hay artificios, no hay trucos, sólo una guitarra, un bajo y una batería, sonando como ya le gustaría a una abrumadora mayoría de las bandas del panorama nacional (e internacional, me atrevo a decir).
Pero Havalina es un fenómeno que ha tardado en ser descubierto, y que lleva un tiempo fraguándose y cristalizando por completo. Todas las cosas grandes requieren un proceso, y no me refiero únicamente a la música de Havalina, que eso ya lo llevan años trabajando en el local de ensayo y sobre los escenarios, sino también al encuentro del público con su sonido épico, grandioso. Si los gustos musicales van cambiando y transformándose, que se preparen muchos a llevarse una sorpresa, porque Havalina y su propuesta rockera, densa y muy apartada de lo que venía siendo el indie nacional en lso últimos años, está empezando a gustar. Y mucho.

El pasado mes de septiembre, Havalina presentaron de manera oficial su disco Imperfección en la madrileña sala El Sol, ante un público fiel y entregado, con el cartel de lleno colgado en la puerta. Seis meses después, su concierto en la sala Caracol ha venido a ser lo que en lenguaje taurino es la confirmación de la alternativa, con Pucho de Vetusta Morla oficiando como padrino.
Siguiendo con el símil taurino, Caracol viene a ser como Las Ventas dentro de las salas madrileñas (con permiso de La Riviera). Y salir a hombros de esa plaza cuyo aforo oficial (sobrepasado el viernes) es de quinientas personas, un triunfo en toda regla para Havalina.
Quinientas personas puede no ser mucho para la capital, pero en el ambiente se palpaba que los buenos degustadores de música en directo se habían dado cita en Caracol. Entre la parroquia, muchas caras conocidas de la escena independiente: Vetusta Morla casi al completo, Bimba Bosé y sus Cabriolets (de los que Manuel Cabezalí es colaborador), Álex Ferreira, etc. Y Havalina se vistieron con sus mejores galas para satisfacer el gusto de tanto gourmet.
En su primera traca, lanzaron varios de los mejores temas de su último disco: ’Sueños de esquimal’, ’Agosto en Bogotá’, el potente ’Imperfección’ -con el que ya dieron rienda suelta a su fórmula de distorsión total- y ’Miedo al agua’.
Tras un breve respiro, Manu, Ignacio y Javio nos dejaron ver que aunque la suerte les sonríe más ahora, su buen hacer viene de antes: con temas de Junio como la cañera ’Sólo pienso en mí’ y ’¿Dónde irán?’, llegando incluso a lo que definieron como una versión de ellos mismos "hace cinco años".
Vino después una primicia, un regalo para los fieles de Caracol, en forma de anticipo de su próximo disco, con ’Las hojas secas’, un tema que sigue la línea ya marcada en Imperfección, con un crescendo de varios minutos que acaba en clímax apoteósico, como un aviso de lo que fue luego la muy esperada ’Desinspiración’, un tema que me hace pensar ni más ni menos que en The Doors (ver nuestro vídeo, es en la sala Óxido en Guadalajara, pero sirve para hacerse una idea).
Para clímax esperados, el de ’Incursiones’, el pelotazo por antonomasia, que ya se ha convertido en marca de la casa del sonido de Havalina; no hay alma con buen oído para la música que se resista a moverse al son de su riff de guitarra y bajo distorsionados.
Quedaba tiempo aún para la colaboración de Pucho en ’Junio’, una versión de ’Iron Man’, para recordarle al público lo cerca que están de clásicos como los propios Black Sabbath o Led Zeppelin, y los bises, con la excepcional ’Septiembre’, ’A golpe de bisturí’ y para acabar, ’Tus huesos’, con una intro y un solo bestial a cargo de Manuel.
Dos horas de concierto como está mandado, con una intensidad al alcance de muy pocos, y eso que dejaron cosas en el tintero. Si quieres formar parte del secreto a voces que ya corre por los ambientes musiqueros, no te pierdas el siguiente bolo de Havalina.
PD: aquí puedes ver todas nuestras vídeo exclusivas (en vivo, por supuesto) con Havalina.
PD2: Gracias a Juanjo Nieto por la foto del concierto; no había venido Bándalo, que es el fotógrafo "oficial" de Bandalismo, y por tanto no teníamos material gráfico propio.

Jejeje.. gracias por la mención. Si llego a saber que podía aspirar a fotógrafo sustituto de Bandalismo me hubiera llevado la cámara buena! :D
El concierto estuvo ciertamente genial. Venía de verles la semana pasada como ’teloneros’ de Miss Caffeina (que, sin desmerecer a nadie..) y pese a que el lugar del concierto (el Círculo del Arte de Toledo.. una antigua iglesia en pleno corazón de la ciudad) era estéticamente increíble y estábamos apenas 20 personas interesadas en el concierto (la mayoría esperaban al otro grupo, que eran ’locales’), me supo a muy muy poco. Necesitaba más caña y más repertorio. Y vaya si lo tuve! Además, como comentas en la crónica, había mucha gente interesante a la que conocer y saludar entre el público, así que.. mejor imposible. La única pega que le veo es que tardarán en volver y, como comentas, en disco no suenan igual.
De hecho, a raíz de esta reflexión he recordado una sensación que tuve hace ya bastantes meses. Cuando aún no habían terminado de grabar ’Imperfección’ me tenía que conformar con entrar en su MySpace regularmente a escuchar los temas del disco que tenían avanzados en él, grabados de forma algo más casera y super super cañeros. Y recuerdo el disgusto que me pegué cuando un día, al entrar, vi que habían cambiado los audios por las versiones oficiales del disco, producidas como corresponde, pero perdiendo ese sonido más parecido al directo.. Supongo que algo parecido a ésto es lo que me ocurre al comparar el directo con el disco..
En fin .. me callo ya que entre las horas que son y el cansancio que llevo, estoy divagando.
Por cierto! El vídeo de Desinspiración es realmente del QuboCultural.zip de este año? Es que yo les conocí en el mismo festival y la misma sala.. pero.. hace dos años (creo recordar), en un festival en que los cabeza de cartel eran unos casi desconocidos Vetusta Morla (que lograron juntar unas 250 personas para llenar la sala) y donde también tocaban Havalina, Templeton, etc.. Que tiempos!
Sí, el de Desinspiración es del Qubo 2009. Hace dos años Bandalismo desgraciadamente no estaba "operativo". Ese día al bajo estaba Charlie Bautista, supliendo a Ignacio. Hace dos años me imagino que el bajo de Havalina era Nahúm, no?
yo estuve alli....y puedo decir que el concierto no me disgustó porque ya de por si, las condiciones eran bastante propicias: la sala es bastante "comoda" (cuadradota y sin columnas estorbando, bien distribuida, con una acústica impecable) y el ambiente era de los que hacen que un concierto merezca la pena, sanote y relajado, en definitiva mucha gente conocida reunida, a veces por azar, para ver a uno de los grupos emergentes en este pais que demuestran que no todo son las tontadas que cantan gente como Amaia Montero y los triunfitos de turno. SIn embargo no me fui todo lo contento que esperaba...es cierto que me parece un rock contundente y compacto el que exhiben nuestros amigos de havalina, pero se echa en falta algo de variedad en la selección de los temas, un poco de improvisación (que para eso están los directos también) y ya metidos a ser criticones, una puesta en escena con algo más de encanto (aprovechad que tenéis proyector, malditos). El comentario que más escuché cuando decidi usar estas orejas que Dios me ha dado como espías, fue que todas las canciones sonaban si no igual, muy parecidas. Y estoy (relativamente) de acuerdo. El estruendo que forma la guitarra unido al empaque apabullante del bajo y la batería hace que al final no se distinga ni lo uno ni lo otro, y yo personalmente no cacé gran parte de las letras..